En este mes de julio estamos en la tarea de preparación y presentación de las declaraciones de renta de personas naturales del año gravable 2009, cuyos vencimientos están previstos a partir del 2 y hasta el 30 de Agosto,  y siguen siendo muchas las inquietudes de los declarantes, y algunos lectores de nuestra columna nos han preguntado, entre otros aspectos, sobre la conveniencia de acoger la declaración de renta al  BENEFICIO DE AUDITORIA, a la deducción especial por adquisición de activos fijos reales productivos, el tratamiento de las ganancias ocasionales, y las deducciones de los asalariados, como las preguntas más destacadas.

Para empezar, vamos a orientar en éstos interrogantes atendiendo a las normas legales y en cierta forma a advertir hacia la sensatez y prudencia en la utilización de éstos beneficios, dado el afán fiscalizador del ente de control, ahora para los que se acojan al beneficio de auditoría bajo un código cifrado con las letras BF (beneficios fiscales), para motivar la investigación tributaria hacia los contribuyentes que de buena fe y dentro de la filosofía y alcance del articulo 689-1 del Estatuto Tributario, se han acogido a ese beneficio de auditoría, depositando así su confianza en una disposición que el legislador le ha dado el carácter o connotación de excelente oportunidad de recaudo automático sin desgaste administrativo.

EL BENEFICIO DE AUDITORIA, aplica para las declaraciones de renta de personas naturales y jurídicas que se presenten  hasta el año gravable 2010, y consiste, en que, si el impuesto neto de renta se incrementa con respecto al declarado en el año anterior en un porcentaje señalado en la ley dependiendo de la inflación causada en el respectivo año gravable (2% para el año 2009), la declaración adquiere firmeza anticipadamente, inclusive a los seis (6) siguientes contados desde la fecha de su presentación, teniendo presente que el término normal de firmeza de una declaración tributaria es de 2 años, es decir, que dentro de éstos dos años, la Dian tiene facultades para revisar la exactitud y contenido de su declaración tributaria.

Advierte también la misma disposición, que la firmeza anticipada opera si no se ha notificado emplazamiento para corregir, de tal manera que, si dentro del término de firmeza de la declaración (a los seis, o a los doce, o a los 18 meses, según el caso), la administración tributaria le notifica emplazamiento para corregir, automáticamente la declaración pierde ese beneficio de quedar en firme anticipadamente y recobra vigencia los dos años para poder ser revisada.

Con todo respecto al ente fiscalizador, pero alguien me dijo en el momento de que su declaración de renta del año gravable 2009 presentada con beneficio de auditoría la Dian le había notificado emplazamiento para corregir  “Habrá alguna declaración de renta que para la Dian no tenga indicios de inexactitud?”, y me vociferaba emotivamente “mira mi caso, todo bien, pero se inventaron motivos para emplazarme y dañarme el beneficio de auditoría”, qué bestialidad “me voy a declarar a Bogotá”. Estas son expresiones comunes de algunos contribuyentes que están siendo investigados desde ya por el año gravable 2009, suponemos,  por el hecho de haberse acogido al beneficio de auditoría.

De todas formas, nuestra obligación es manifestar, que acogerse al beneficio de auditoría, no implica que su declaración vaya a ser investigada, pero de verdad, deja mucho que desear el hecho de que en ésta ocasión las declaraciones de renta del año gravable 2009, muchas de ellas, están siendo investigadas por la administración tributaria y tan pronto inician la investigación, por cualquier razón, notifican emplazamiento para corregir y así disponer de más termino para revisión. Nosotros pensamos, que para no despertar malos entendidos dentro de la opinión pública y menguar un poco el desanimo del contribuyente, la Dian, mediante comunicados de prensa, debe orientar la finalidad o filosofía del programa de fiscalización distinguido con las letras BF, y en general, dar a conocer su pensamiento frente a los contribuyentes que se acojan a éste tratamiento tributario tan especial.

 

La administración tributaria moderna propende día a día, en sus funciones de control, coadyuvar para mejorar el cumplimiento de la obligación tributaria sustancial, y no “espantar” al contribuyente con mecanismos y prácticas de auditoría, que si bien aumentan el riesgo subjetivo del sujeto pasivo, las mismas van rodeadas de comportamientos y actitudes que chocan con el contribuyente que es el cliente por excelencia de la Dian. Perseguir al declarante que se ha acogido al beneficio de auditoría sin fuertes razones, es hacer nugatoria la norma que consagra el beneficio.

 

En la próxima columna, los requisitos para acogerse al beneficio de auditoría y otros temas de importancia.

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